Freitag, 27. April 2018

Sohbet de la Semana 17-18


Sohbet (17 - 18)

Ibn’Arabi cuenta una historia de Al-Andalus, 
sobre lo que experimentó 
con Abu Al-‘Abbâs Ahmad al-Jarrar, el alfarero


Había dos hermanos de Sevilla con quienes yo mantenía compañía en ese lugar hasta el año 590/1194, cuando se dispusieron a realizar el Peregrinaje a La Meca.

Ahmad se quedó en La Meca durante un año, luego se fue a Egipto y se unió al Malâmiyyah (aprendiendo a aceptar toda culpa del mundo sin lamento, sabiendo que el deseo de culpar a los demás es parte de la naturaleza humana)

¡Qué hombre era! Un hombre repleto de virtudes, evitando todos los vicios, conocía a Dios y estaba dedicado a Él, plenamente confiable. Él era de los que recibieron comunicación divina 'desde detrás de un velo'. Fuerte en su contemplación, agradable en compañía, servicial en todos los asuntos y amable, tolerante, agradable en todo lo que era agradable a Dios, pero firmemente opuesto a todo lo que no Le agrada.

Invocó el Nombre y fue ennoblecido por él, y su nombre estaba en todas las bocas. Aunque a veces podía parecer distraído, podía también ser tan rápido como uno que huye de un vengador. Se sometió a la autoridad de los misterios y fue un hombre muy dado a la contemplación.

Cada vez que estuvimos considerando algún punto, él se destacaría interiormente de nosotros, y luego nos expondría algún aspecto del problema. Todavía actúa de esta manera hoy.

Sirvió solo a su hermano a través de cuya gracia interior disfrutó de muchos beneficios de esta gracia. En lo que respecta a preferir a otros en vez de sí mismo, no he encontrado ninguno mejor en este sentido, ¡que Dios me incluya con ellos en Su perdón y no nos separe!

Abu Al-'Abbâs Ahmad al-Jarrar también murió en Egipto. Era el Imâm en la Mezquita de las Velas, y todos lo conocían como Ahmad al'Harîrî, firme y resuelto en la religión de Dios como si pudiera ver lo Invisible con sus propios ojos. 

*       *       *

Cordialmente

Puran 

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen