Freitag, 1. Dezember 2017

Sohbet de la Semana 48-17


Sohbet (48-17)

Una historia de Hz. Mehboob-e-ilâhi 
Khwaja Nizam-uddin Aulia

Khwaja Nizamuddin Aulia era un discípulo de Moinuddin Chishti, y uno de sus amigos era Amir Khusro – las tumbas de los dos encontraréis en el barrio musulmán de New Delhi que se llama Nizamuddin Aulia – allí también se encuentra la Dargah de Hazrat Inayat Khan.

Así el invasor desapareció (2)

Fue al momento de la puesta del sol que el Santo Mehboob Pak llamó a su siervo Mughal que lealmente le había servido más de una década, y le dio una carta al general conquistador. Junto con esta carta el mensajero llevó también un pañuelo, con que el Santo Hazrat solía quitarse el sudor después de sus oraciones. Así el criado fue instruido de llevar la carta y el pañuelo a Jughral. 

El siervo llegó y vio con sorpresa que no había guardias; ¡entró por la puerta sin que alguien le hubiera preguntado quien era! Cuando se dirigió directamente al general, lo encontró borracho en medio de un grupo de bailarinas seductoras y en compañía de otra en su cama. Para el general, era más que escandaloso que un Mughal ordinario debería ver esta escena. Pero tan pronto como el siervo del Santo mencionó que tenía una carta de su maestro, el general saltó desnudo de su cama y besó los pies del siervo. 

El general levantó su cabeza y apretó la carta a su corazón. Luego la leyó y levantó el pañuelo del Santo a su cara. Durante mucho tiempo Jughral fijó su mirada en él, y, para la gran sorpresa de todos, ¡de repente se cayó al suelo y se desmayó! 

Todo esto ocurrió porque Hazrat Nizamuddin Aulia solo había escrito esta única frase en la carta: 'Jughral, ¡mira en el pañuelo!' 

Y cuando Jughral lo hizo ¿qué es que vio? Cosas muy sorprendentes; el general Mughal había pactado con sus archienemigos en su ciudad; y ahora habían conspirado a tomar venganza contra él. Vio reflejado sus planes de venganza en el pañuelo. 

Y ¿que era el plan de los enemigos de Jughral? Cada miembro de la familia de Jughral sería capturado, sus caras ennegrecidas y sus bocas llenadas con estiércol; en este estado serían empujados por las calles de la ciudad que simbolizaba el poder de Jughral. Jughral mismo lo vio en el pañuelo, con sus propios ojos, como cada miembro de su familia fueron desmembrados, miembro por miembro. 

Cuando vio esta imagen de agitación y horror, el general Mughal colapsó. Todos estaban en pánico, y después de media hora Jughral volvió a sus sentidos. Pero la visión le había agitado profundamente, y no era capaz de retener ni un solo pensamiento. Un momento de extrema tensión para cada ser humano, ¡tantas cientos de millas lejos de su ciudad! (continuará…) 

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Cordialmente
Puran

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