Samstag, 28. Juli 2012

Tawajjeh

Historia sufí de la semana

Una vez una conferencia de religiones tuvo lugar en Calcutta, y representantes de las varias escuelas místicas eran invitados al congreso.

Shankaracharya era el representante más destacado de los Brahmines presentes. Después de una conferencia impresionante Shankaracharya deseaba sentarse en silencio, pero de la parte del auditorio hubo el deseo que se contestaría a las preguntas. Shankaracharya miraba allí y allá entre sus discípulos y pidió a uno de ellos que respondiera a las preguntas.

Quién era ese discípulo? Era una persona que ni siquiera los discípulos de Shankaracharya conocían porque estaba siempre ocupado con la comida del sabio o limpiando su habitación, manteniendola en orden. Así que aquéllos que sa habían hecho un nombre no fueron considerados. Aquél hombre recibió la tarea, y ellos ni siquiera se habían dado cuenta de su existencia.

Este hombre nunca había hecho una tal cosa en su vida entera; se había levantado solo porque Shankaracharya le pidió levantarse, sin pensar si fuera capaz de responder a las preguntas o no. Pero cada respuesta que daba a cada pregunta era como si Shankaracharya mismo hubiera contestado.

Los discípulos de Shankaracharya eran lleno de admiración y, al mismo tiempo, lleno de confusión porque no habían visto este hombre entre ellos antes.

Ese fenómeno los Sufís reconocen como tawajjeh, reflexión. No era aquél discípulo, era el maestro mismo que hablaba allí.

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